LUNES 25 MAYO 2026
Breviario: de los artistas que han participado en las muestras del Colectivo Arte Juárez —como: Otto Campbell y Miguel Ángel Moreno López, Mario Parra, Pedro Francisco, Jack Ro, Manuel Piña, Alfredo Téllez “Bandido”
POR JACK RO
La plástica de Ciudad Juárez puede entenderse en tres movimientos fundacionales. Los petrograbados de Samalayuca, inscritos por la cultura Mogollón en el desierto, constituyen la raíz ancestral de la expresión visual fronteriza y abarcan un periodo de casi quince siglos dentro de la era cristiana, desde el siglo II hasta el XV d.C.
Los petrograbados de Samalayuca constituyen la memoria de un pueblo que transmite un lenguaje visual complejo. Su simbología integra elementos de cosmología, prácticas, costumbres, rituales, representaciones faúnicas configuran un sistema de signos que vincula lo humano con lo trascendente. Más allá de su valor histórico, estas inscripciones rupestres dialogan con la diversidad cultural y espiritual de un universo desaparecido.
Mucho después, en el siglo XIX (1867–1887), aparece el águila juarista como símbolo republicano instaurado por Benito Juárez. Finalmente, el siglo XX se inaugura con el monumento a Benito Juárez, primera escultura en bronce de la ciudad, que fija la memoria liberal en el espacio público.
Así, la historia plástica representativa de Ciudad Juárez se entrelaza con la memoria nacional y con la construcción de una identidad fronteriza.
Desde la inscripción rupestre en Samalayuca hasta la monumentalidad republicana, la ciudad ha sido escenario de gestos políticos e históricos que consolidan su papel como un espacio emblemático de la soberanía mexicana.
La trayectoria de los artistas de esta zona que han participado en las muestras de Arte de Juárez —desde Otto Campbell y Miguel Ángel Moreno López, Mario Parra, Pedro Francisco, Jack Ro, Manuel Piña, Alfredo Téllez “Bandido”— revela la pluralidad de estilos, influencias y propuestas que han dado forma a la plástica fronteriza.
Este mosaico de lenguajes, que transita entre la monumentalidad, la experimentación contemporánea y la memoria social, constituye el núcleo de un modelo que busca transformar la cultura en un lenguaje propio, capaz de articular la hibridez de la frontera con la autenticidad de sus realidades locales.

Jack Ro es un poeta, pintor, gestor y periodista cultural de Ciudad Juárez, fundador y director del Colectivo Arte Juárez, ha impulsado proyectos que vinculan la creación artística con la memoria social y la identidad fronteriza. Su periodismo se caracteriza por explorar la crítica.
En cuanto a estilo, su pintura se inscribe en la corriente figurativa abstracta con influencias expresionistas, caracterizada por figuras humanas reconocibles pero distorsionadas, trazos libres y colores intensos que transmiten emocionalidad y crítica social. Analiza el origen, las simbologías y el proceso histórico del arte plástico. Director del Colectivo Arte Juárez, organización que difunde arte, lectura y diálogo social. Ro encarna la figura del referente cultural fronterizo contemporáneo:
Otto Campbell fue un pintor y catedrático juarense, figura clave en la construcción de la identidad plástica de la frontera. Su trayectoria se vinculó con el muralismo mexicano, pues trabajó como ayudante de Diego Rivera, lo que le dio una base sólida en el arte social y crítico. Desde la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, de la cual fue fundador, formó generaciones de artistas y consolidó un legado pedagógico.
Más allá de su producción artística su obra se distinguió por una perspectiva social, representando la vida de migrantes, obreros y sectores populares, y por la innovación técnica al experimentar con la resina natural como medio plástico.
Miguel Ángel Moreno López, en 2021 recibió el Premio a la Trayectoria Artística del Ayuntamiento de Juárez, confirmando su relevancia como referente cultural. Es uno de los pilares de la plástica fronteriza. Con más de cinco décadas de trayectoria, se ha desempeñado como pintor, muralista, restaurador y maestro de artes plásticas y escultura, formando generaciones de artistas en la región.
Fundó espacios clave como la primera época del Jardín del Arte del INBA y de la Plaza Cervantina en Juárez, consolidando un entorno cultural que dio visibilidad a la producción local. Su propuesta artística busca proyectar la frontera como espacio de síntesis y vitalidad, integrando tradición y contemporaneidad en un discurso visual que trasciende lo local.
En síntesis. Moreno López representa la vertiente vitalista del arte juarense: un creador que ha hecho de la pintura y el muralismo un compromiso de vida, dejando un legado cultural sólido y formativo para Ciudad Juárez.

Mario Parra, pintor, es una de las figuras más representativas de la plástica fronteriza. Educado en diversas instituciones de México y Estados Unidos. Entre ellas destacan el Museo de Arte de El Paso, la Universidad Veracruzana, el Chicago Art Institute y el American Art Institute de Santa Fe, espacios donde adquirió una sólida preparación técnica y conceptual.
En cuanto a su obra pictórica, Parra se caracteriza por una versatilidad de corrientes en los modelos de sus pinturas.
Con más de cinco décadas de trayectoria, Mario Parra ha expuesto en México y en el extranjero, obteniendo reconocimientos internacionales que lo consolidan como un referente de la plástica chihuahuense.
La vida y obra de Mario Parra revelan la vocación de un creador que ha sabido conjugar tradición y modernidad, arraigo local y proyección internacional.
Pedro Francisco es un escultor fronterizo que ha desarrollado una obra marcada por la monumentalidad y el sentido social. Su estilo se caracteriza por la creación de esculturas monumentales que integran materiales industriales.
En su trayectoria, Pedro Francisco ha sabido construir una industria propia alrededor de la escultura, orientándose hacia la iniciativa privada y la burocracia gubernamental. Este modelo le permitió consolidar una vida productiva y proyectar su obra a nivel regional e internacional. Su capacidad de comercializar y generar mercado lo convirtió en referente de cómo el arte puede sostenerse como actividad profesional en la frontera.
Su entorno artístico está vinculado a la plástica juarense. En este contexto, Pedro Francisco representa la vertiente de artistas que lograron transformar la práctica escultórica en un proyecto económico y cultural sólido, aportando a la construcción de identidad desde la monumentalidad y la presencia pública de sus obras.
Alfredo Téllez, conocido como “Bandido”, es un artista plástico juarense cuya obra se distingue por un estilo figurativo expresionista cargado de fuerza y dramatismo. Su propuesta se centra en representar la realidad fronteriza desde una perspectiva crítica, con personajes y escenas que reflejan la dureza de la vida en Juárez, pero también la vitalidad y resistencia de su gente.
La propuesta artística de Téllez apunta a visibilizar las contradicciones de la frontera: violencia, fe, marginalidad, dinero, barrio y modernidad. “Bandido” representa una vertiente de la plástica juarense que apuesta por un lenguaje directo y crítico, capaz de proyectar la identidad fronteriza en un modelo expresionista.Su obra se caracteriza por el uso de colores intensos, trazos enérgicos y composiciones que transmiten tensión y emoción, vinculando lo social con lo estético.
Manuel Piña un artista plástico juarense cuya trayectoria se ha vinculado estrechamente con el desarrollo de la plástica fronteriza. Ha participado en exposiciones colectivas e individuales en Ciudad Juárez, así como otras ciudades del país y el extranjero, consolidándose como parte de los artistas que dieron continuidad al movimiento plástico iniciado en los años setenta y ochenta. Su producción se distingue por la constancia y por la capacidad de dialogar con la realidad local, integrando influencias externas sin perder autenticidad.
Su propuesta artística se centra en visibilizar la identidad fronteriza desde un lenguaje plástico propio, evitando la imitación de modelos externos y apostando por una estética que refleje las contradicciones y la riqueza cultural de Juárez.
Piña representa una vertiente de la plástica juarense que combina figuración, crítica social y compromiso cultural, aportando a la construcción de una identidad artística auténtica en la frontera.
El artículo plantea una breve genealogía plástica de Ciudad Juárez a partir de tres símbolos fundacionales: los petrograbados de Samalayuca como raíz ancestral, el águila juarista como emblema republicano del siglo XIX y el monumento a Benito Juárez como consolidación liberal en el siglo XX. Estos hitos se entrelazan con la memoria nacional y la construcción de una identidad fronteriza.
El texto también destaca la pluralidad de estilos y propuestas de artistas locales y regionales —Otto Campbell, Miguel Ángel Moreno López, Mario Parra, Pedro Francisco, Jack Ro, Manuel Piña y Alfredo Téllez “Bandido”— quienes, desde distintas vertientes (muralismo, escultura monumental, figuración expresionista, abstracción, crítica social), han configurado un mosaico de lenguajes que refleja la hibridez cultural de la frontera.
La narrativa subraya cómo la plástica juarense no es homogénea, sino un campo de tensiones entre tradición y modernidad, entre modelos externos y realidades locales, entre lo monumental y lo experimental. En este sentido, el arte se convierte en un lenguaje propio que articula memoria, resistencia y autenticidad.
El texto concluye que la plástica de Ciudad Juárez es el resultado de un proceso histórico y colectivo que va de la inscripción rupestre a la monumentalidad republicana, y de ahí a la diversidad contemporánea de sus artistas. Esta trayectoria revela que el arte fronterizo no solo es expresión estética, sino también gesto político, social y cultural, capaz de consolidar a Juárez como un espacio emblemático de la soberanía mexicana y como laboratorio de identidad híbrida.

TIMING POLITICO

Más historias
IPACULT devela placa de Unidad de Género para la Igualdad Sustantiva
“La Balada de Penelope” cautivó al público durante el festival Arte+Arte en el CMA
Arte+Arte reúne música, teatro y artes plásticas en espacios culturales de la ciudad