Timing Político

La política tiene su propio Timing

EL MÉXICO DE LAS REGIONES.

Por: Gil. Miranda.

En la página 275 del Proyecto de Nación 2018 – 2024 inicia un apartado llamado “Programa de descentralización de dependencias federales” que indica que existen 18 secretarías y 299 entidades del gobierno, con casi 3 millones de personas de las cuales alrededor del 80% trabaja en la Ciudad de México.

El objetivo es iniciar con el proceso de descentralización de manera planificada tomando en cuenta los aspectos sociales, económicos y ambientales para reactivar la economía y generar mayor empleo y bienestar en las comunidades en donde se instalen las secretarías.

El proceso de descentralización de las secretarías del gobierno federal, de acuerdo a los cálculos realizados por el gobierno entrante, costará 125 mil millones de pesos, equivalente a 7 mil millones de dólares. Esta cifra contempla el gasto de estudios sobre las capacidades físicas de las ciudades para calificar la viabilidad, estrategias de promoción y difusión, estudios del mercado inmobiliario y otros aspectos.

La idea de la descentralización de las secretarías es fomentar el desarrollo económico y diversificar la economía del país, pero como casi siempre en México: la idea es buena, la ejecución es mala.

El gobierno por sí solo no fomenta el desarrollo económico porque este funciona con los impuestos, el gobierno no genera riqueza, la riqueza la generan las empresas y los empresarios, el gobierno es un instrumento de facilitación para el desarrollo de unidades económicas.

Diversificar la economía del país a través del sector gubernamental en Estados que tienen una economía subdesarrollada tiene poco sentido, pues si las empresas y los empresarios no se han instalado en esos Estados ha sido por algo y evidentemente no irán con el dinero a lugares en donde las proyecciones no les brindan certeza en el retorno de la inversión. Nadie apuesta para perder y menos para perder dinero, solo el gobierno porque el dinero no lo genera él.

La economía se debe desarrollar regionalmente, con base en la “clusterización” o agrupación por área estratégica, es decir, reunir a las empresas y empresarios de un mismo sector y complementar las fortalezas para crear regiones con ‘expertise’ y ‘know how’ que atraigan a más empresas internaciones de alto valor y desarrollar estructuras de trabajo mexicanas que estén acordes a las vocaciones y características de cada región. Para esto es necesaria la unión de los empresarios, la facilitación del gobierno y la actualización de la academia.

Evidentemente que a cualquiera dentro del gobierno entrante si se le pregunta sobre la descentralización está de acuerdo y con argumentos. ¿Qué van a decir? Ni modo que no. Sin embargo, a menos que se tenga un plan perfecto de desarrollo, no tiene sentido llevar secretarías a Estados con valoración negativa en la generación del Producto Interno Bruto Nacional por entidad federativa: Secretaría de Energía a Tabasco, un Estado con -5.9%; Petróleos Mexicanos a Campeche, un Estado con -5.4%; Programa de Abasto Rural Diconsa a Zacatecas, un Estado con -1.3%; Secretaría de Desarrollo Social a Oaxaca, un Estado con -0.9%; Comisión Federal de Electricidad a Chiapas, un Estado con -0.2% y Secretaría de Aduanas a Tamaulipas, un Estado con -0.1%. Estas cifras son del INEGI del 2016. Esos Estados viven de otros Estados y revertir el rezago implica un doble esfuerzo, el enfoque debe estar en lo que ya se domina hasta llegar al perfeccionamiento.

Ni siquiera Europa tiene un desarrollo económico diversificado. De acuerdo a Eurostat, algunas regiones cargan con el peso del desarrollo económico del continente como el norte de Italia, partes de Alemania, regiones de Noruega, Austria, Suiza, Suecia, Irlanda y Republica Checa. Sería bueno pensar en el México de las regiones. No se puede gobernar despreciando la información.

TIMING POLÍTICO.