Timing Político

La política tiene su propio Timing

México, Estados Unidos y Canadá, unificando estados

POR: JACK RO

Libre comercio o libertinaje mercantil.

AMLO un idealista o un estadista

Un libertador moralista de un pueblo esclavista

El nuevo orden antineoliberal del pensamiento AMLOISTA, ha fortalecido la economía mexicana, y emprendido una reestructuración institucional en los niveles de gobierno en la administración del Estado Mexicano.

Siendo éste un elevado motor de la calidad de vida de un pueblo que fue privado del desarrollo y del progreso, por políticas piratas, corruptas y entreguistas, que no solo debilitan su importancia con el Imperio, sino que agravan un problema de fondo internacional insostenible para América del Norte, por tener un decadente sistema político que debe buscar nuevas alternativas para capitalizar el influjo y el reflujo del devenir de los cambios que se están presentando en la globalización de la economía internacional, y sobre todo en los puentes y cercos del capital que crece entre los estados, sobre los recursos de las materias primas en la fuerza de trabajo y la educación de la tecnología y, sobre el progreso hacia la autosuficiencia económica, y no en el servilismo de la explotación humana, sino más bien hacia las garantías del saneamientos de un Estado administrado y gobernado por su constitución y no por los intereses de la Iniciativa Privada que solo administra su miope visión ególatra.

Los síntomas patológicos que dejaron los reformistas de los políticos neoliberales, fueron hechos para saquear el país, vender su recursos. fomentar el desorden y la violencia, ser antidemocráticos, pervertir el Estado de Derecho, y ver la Hacienda Pública, como una empresa de una sociedad para enriquecer sus bolsillos y empobrecer al obrero, destruir su economía, reprimiendo la voz popular, desinformándolo de la realidad, para confundirlo con mentiras, mediante dádivas con cómplices que hoy siguen vociferando la pérdida de sus poder.

Un idealista viene del precepto platónico que inicia en el renacimiento con los pensamientos creados por los ideólogos, que son ideas. Son pensamientos fácticos políticos. Cómo los de todo líder que desea revolucionar una sociedad. Todos los pensamientos renacentistas son idealistas, desde el humanismo, empirismo, la revolución industrial, la revolución francesa, el romanticismo, con la creación del Estado hegeliano, el positivo como el marxismo, el liberalismo económico y el existencialismo con su facción fascista.

En la actualidad el neoliberalismo es un plan gandalla de los oligarcas capitalistas, para obtener el control del mundo por encima de la sociedad, mediante la pobreza y el hambre. Las estructuras socialistas no solo están retomando el control de los estados en un mundo globalizado, sino que están revolucionando la economía. El nuevo orden como sistema político.

Entonces el materialismo económico de la sociedad de este milenio no es una sociedad idealista. Es una sociedad egoísta individualizada que pretende disfuncional el mercado de los insumos mercantiles. Nosotros somos occidentales, pero no europeos.

Por ejemplo los mexicanos que esperan como modelo social en la política económica de su gobierno humanista. La libertad democrática la creación de un espíritu liberto de su propia esclavitud. O el libertinaje de ilusiones sexenales que terminaran con la salida del AMLOISMO pues carecemos de una fortaleza social con un espíritu solidario envuelto en pensamientos racistas y clasistas del colonialismo criollo que antagónicos a cualquiera proyecto político.

AMLO necesita la congruencia de los vecinos para fortalecer su futuro y crear alianzas con ellos y romper los protocolos que impiden su relación para que en comunión de intereses unan un proyecto de naciones como lo ha hecho ver el gobierno del presidente de México.

Los intereses del pueblo mexicano si se anexan a los de Estados Unidos y a los de Canadá se creará una alianza económica que fortalece la demanda de las necesidades del crecimiento económico del Estado Mexicano y ellos lo saben. Solo falta un negociador inteligente que lo proponga.

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