Por: Luis Carlos Carrasco Martell
Cuando a Ramón Galindo Noriega lo entronizan por segunda ocasión como candidato del PAN a la alcaldía, a la vez estaría perdiendo a uno de sus alfiles más leales de su grupo político a quien acusaron de actos de corrupción como funcionario público estatal a cargo de la Oficina de Transporte Local.
Víctor Hugo Estala Banda, fue sujeto a una investigación por parte de la Secretaría de la Función Pública. Se le inhabilitó por 15 días, los que se extendieron a casi dos meses, mientras se le buscaba una salida digna que no perjudicara en tiempos electorales al panismo estatal, mucho menos a quién lo ha arropado en su carrera política.
Sus “pecadillos” fueron catalogados como simples faltas administrativas, luego de aceptar que recibió equipos de oficina por parte de particulares, tomando en cuenta que al inicio de la administración estatal se hablaba de oficinas completamente desmanteladas por sus antecesores. Sin embargo nunca dieron a conocer, quién fue ese benefactor tan interesado en que nada le faltara a las oficinas de transporte Público en la frontera y a partir de qué condiciones se estaría gestando el intercambio, nunca se dio a conocer.
Otra de sus irregularidades se daría en ostentarse como director de la Oficina de Transporte, cuando realmente su cargo era Jefe de Oficina. Lo cierto es que los panistas, no perdonan cuando algo “huele” a priísta y vaya que Estala Banda eso tiene de sobra al haber laborado por varios años en la Secretaria de Gobernación Federal bajo el mando de “Willie” Campbell Saavedra jefe de la Oficina de Migración, quien por cierto fue cesado de esa posición tras el escándalo de la niña ecuatoriana.
Ni los mismos cursos que supuestamente ofreció a operadores de transporte cuyos cobros nunca fueron reportados al área de Recaudación de Rentas. Hasta el momento las cosas no fueron aclaradas objetivamente y eso nos dio pie a especular y creer que el problema se le vino encima por haber entablado negocios fuera de la ley del transporte público, arreglos en lo “obscurito” con ex funcionarios de la administración pasada de César Duarte en la adquisición y manejo de permisos y concesiones, no solo del transporte Vive Bus.
Para rescatar a Estala Banda de actos de corrupción e impunidad, las negociaciones cupulares entre grupos de panistas, habrían llegado hasta el mismo gobernador Javier Corral Jurado; de ahí que los acuerdos resultaron fructíferos, especialmente para Ramón Galindo Noriega, quien logró su reinstalación inmediata, exclusivamente para darle una salida política al problema.
A los pocos días de ser reinstalado en las Oficinas de Transporte Público, inesperadamente Víctor Hugo Estala Banda, argumentando motivos familiares y de salud, renunció de manera definitiva como Jefe de la Oficina sin sobresaltos, todos compas. Se cierra un ciclo y difícilmente se encontrará alguien con el ímpetu y garra de Estala Banda.
En fin, todos los halagos que le pudieron brindar para una salida digna y no perjudicar la imagen de Ramón Galindo Noriega quien por cierto de forma inmediata lo instaló como uno de sus operadores más cercanos de su campaña. Entonces ¿cuál salud? ¿Cuáles motivos personales? Les resulta fácil el querer tratar de engañar a la ciudadanía.
La desfachatez sin límites, permea en todos los niveles de gobierno, quisiéramos pasar por alto el insulto otorgándole el beneficio de la duda a quien no lo merece, se vale ser desvergonzado, pero no a los niveles que pretende el ex funcionario estatal y ahora flamante operador de campaña del panista de Ramón Galindo Noriega, candidato a la alcaldía de Juárez.
Víctor Estala Banda sencillamente no pudo con el “paquete” igualmente justificando su incapacidad se remite como otros políticos. “Son 40 años de rezago” entonces para que se mete a una responsabilidad que no va poder asumir, a pero eso si sonriente en el debate cada vez que las cámaras lo tomaban a cuadro. Todo tiene que ver con el poder de “don dinero”.
TIMING POLÍTICO.

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