febrero 26, 2026

Timing Político

La política tiene su propio Timing

El discurso de Trump

JUEVES 26 FEBRERO 2026

Era inevitable no tocar el tema, un mensaje a la nación que rompió audiencias y causó asombro en la forma en que un discurso impone una línea de división en la sociedad, principalmente entre la comunidad estadounidense donde la diversidad social, étnica y su cosmovisión histórica está llena de riqueza multicultural.

Lo que se vio en el discurso fue una narrativa oficialista, triunfalismo apocalíptico, el recuento de un presunto fraude electoral, el enmascaramiento de la mentira como herramienta de control político, la manipulación de las mentes, citando cifras sin fuente verídica o que no sabes a ciencia cierta si son verdades a medias.

¿Qué vimos?  Un egocentrismo político plasmado en la frase “Yo”, “Yo hice”, “Yo, yo”. Cuando en realidad es un llamado a la pluralidad y no se reconoce el trabajo de millones de estadounidenses que luchan cada día de su vida por construir una nación fuerte, con su trabajo, con su entrega a un llamado al sueño americano. El egocentrismo ha terminado de crear una imagen que no le beneficia al presidente Donald Trump, pues no se cree en todo lo que plasma en sus líneas de un discurso muy elaborado.

El intervencionismo internacional en todo el mundo fue una descripción imaginaria de que Estados Unidos de Norteamérica está metido en todas las guerras, dejando de lado el trabajo de Naciones Unidas para conservar la paz en el orden internacional.

Las imágenes de televisión dieron muestra de un congreso estadounidense dividido. Frente al mandatario, había a su lado derecho una cámara que no compartía su mensaje político sobre “el estado que guarda la nación”. El discurso anti – inmigrante, señalando que toda la migración indocumentada era de asesinos y personas peligrosas enfureció a quienes desde el capitolio escuchaban una voz que no compartían. Los somalíes fueron presa directa de las frases que los describen como personas que dañan a los ciudadanos estadounidenses.

Ahí se repetían las teorías de conspiración, el cómo Estados Unidos había eliminado a un claro ejemplo del narcotraficante mexicano, Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como “El Mencho”. Se atribuyó el hecho de su captura y muerte, sin reconocer la participación del ejército mexicano y del estado comandado por Claudia Sheinbaum Pardo. Según escribió en su obra “El arte de la Guerra”, Sun Tzu, Donald Trump marcó un territorio donde se describió como el bueno de la película y quienes no piensan como él, son los malos: ideología del pragmatismo, mesianismo político y como quiera llamársele, pero dividió a la población con sus afirmaciones, tratando de construir una identidad unilateral, una “visión sesgada” de la historia moderna.

El pragmatismo teológico, debe comprenderse desde los estudios que hizo José Luis Orozco, primer director de la UACH en Ciudad Juárez. “Érase una utopía en América”, “Las raíces de teología política en Norteamérica” y su obra cumbre “Esperando a Trump: Los antecedentes históricos del nuevo viraje norteamericano” dan cuenta de una secuencia de que lo que estamos viviendo tuvo un origen estructural y cultural del pensamiento de un sector de la población americana.

En conclusión, “La mano invisible de Dios” dirige al mundo y usa a los Estados Unidos de Norteamérica como su herramienta. Ese es el mensaje crudo que han descrito analistas internacionales como el citado doctor José Luis Orozco, que mira al norte desde la escultura dedicada en su honor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UACH en Ciudad Juárez. Las elecciones de noviembre próximo en Estados Unidos harán una evaluación al segundo mandato del presidente número 47 de la nación.

TIMING POLITICO

About Author