Cartapacio
LUNES 10 AGOSTO 2026
Antenoche se me atoró el tractor.
Iba cuesta arriba, muy firme. Abriendo brecha, muy decidido, camino al cielo.
El terreno estaba muy llovido y fresco; y dije. Ya me voy. Quien quite y por el camino logro conversar con Dios.
¡Cuánta humildad la mía! Ja.
Es que ando en un punto existencial en el que no hay mucha claridad.
Bueno, pensándolo bien, muy pocas veces en la vida tuve claridad.
De hecho, ahora nada de claridad. Todo es bruma.
Traigo una bronca directa contra Metalepsis, un tiro cantado. Y mientras no resuelva ese encono, lo demás queda de lado.
Pero como dije desde el inicio de esta confrontación contra el maléfico personaje;
ésta no la ganamos sin la voluntad de Dios.
Y la vamos a ganar pues desde el principio, se fueron abriendo puertas, caminos.
Se fue juntando el personal bélico para la lucha.
Hay pertrechos, estrategia, tácticas y mucho valor.
Todo esto, gracias a la conducción de Dios.
Pese a tanto apoyo, auxilio, y asistencia, de instituciones y amigos… Repito, andaba a la baja.
Me di cuenta que lo que consideraba «recuperación», no existe. Y me puse chiple.
Todavía no hemos tenido el topetazo final. La colisión en la que uno de los dos queda tieso.
O a punto de fallecer y es ya cuando entras en esa etapa de recuperación.
Apenas hoy, mi urólogo definirá la posibilidad de darle killer al riñón derecho, que es por el momento, la fuente cancerígena más cabrona que alimenta a Metalepsis, y si todo resulta conforme al plan, entonces sí podré decir que comienza una etapa de recuperación.
Mientras tanto, buscaba una señal protectora.
Muchos pensadores se han querido sentar a tomar café, té, una chela o un panecillo dulce con chocolatito, con Dios y yo, ¿por qué no?
Conozco un libro escrito por Neale Donald Walsch, en el que presenta un diálogo ficticio o canalizado donde el autor redefine la divinidad como una conciencia de amor universal y co-creación.
Según mi leal saber y entender, no se puede hablar con él, es sabido que las tres formas principales de comunicarse con Dios son la oración, la lectura de la Biblia y el servicio al prójimo.
Estas prácticas permiten hablar con Él, escuchar su guía y vivir sus enseñanzas en el día a día.
Pero mi caso es otro.
Yo he vivido poco más de siete décadas y mi conversación con él no sería muy amplia.
Lo único que deseo saber es si me voy o me quedo.
Estoy listo para cualquier opción.
Porque si me voy, ya he dejado resuelto el despegue, todo listo.
Y si me quedo, quiero saber ¿para que? ¿a quien voy a ayudar? ¿qué plan tiene El para mí?
Traigo para ustedes, mis queridos lectores estas reflexiones pues más que conversaciones, recibí señales.
Por la mañana de ayer que me desperté, descubrí mis alforjas llenas de ideas, de personajes de material literario.
Si me voy, dejo tres obras inconclusas, pero no siento remordimiento ni pena de irme y queden a la deriva.
De todos modos no seré premio Nobel de literatura. Pero, si me quedo, hay mucho jugo por sustraer.
RUGY RUGILON. Historias para niños. Con personajes muy atractivos.
POPOCATZIN. Superhéroe mexica. Concepto nacionalista educativo y cultural.
POPOCATZIN ¡El Video Juego! producto infantil y juvenil enteramente comercial.
Apenas abrí los ojitos y comenzaron a saltar nuevos personajes para la obra de RUGY RUGILON.
La obra, aunque inconclusa, funciona con cinco personajes y seis canciones.
Ayer, de repente, surgieron seis personajes más y cuatro canciones que tienen que trabajarse.
En cosa de una hora, terminé de acomodar este material por si hay que esperar el final para otras fechas.
Pues de repente, a media mañana, se suelta otra descarga creativa y le marco a mi hermano David Gamboa quien es mi soporte creativo, anímico, financiero y ahora socio en el proyecto METALEPSIS¡EL VIDEOJUEGO! Producción que realizaríamos con mi hijo Raúl, pues es ingeniero en comunicación satelital por la UACJ, con una experiencia de siete años en video juegos.
No les hago la historia más larga pues tengo cita con mi urólogo quien podría sacarme de dudas dependiendo de la lectura de los resultados más recientes de laboratorio y sus observaciones.
Tres días atrás el internista me dijo que estaba listo para la cirugía del cáncer de riñón.
Pue nada, que para las 5 de la tarde David y yo teníamos ya muy avanzado el proyecto
y para las 11 de la noche la construcción de Metalepsis casi terminada.
Hasta un vehículo artillado va a manejar para joder a los enfermos de cáncer.
Trae un nefasto subordinado que le sirve de asistente, y un ejército de pequeños orcos, asquerosos y horripilantes que en nuestras historias, son los encargados de preferir el terrible dolor característico de la enfermedad.
En fin, son señales.
Pienso que debo apresurar el paso.
Porque… y que tal que en unos meses más me lleva sin decir ¡agua va!
Al menos que vaya avanzando la obra.
Luego les platico más. Ya viene la ambulancia por mí para llevarme al consultorio del dr. Barraza.
Abur
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